Navidad en enero

Navidad en enero

Hablar de navidad en enero no parece tener sentido. No  se conoce la fecha exacta del nacimiento del Señor Jesús, pero casi de seguro no fue en diciembre. El nacimiento de Jesús es (sigue siendo) una gran noticia. El universo entero se conmovió por este hecho. No obstante aquí,  en la tierra pasó casi inadvertido.

 

En la pasada navidad, 2013, los medios de comunicación casi no mencionaron a Jesús como el motivo de la fiesta navideña. Sin embargo el nacimiento del Señor  fue anunciado por un ángel a los pastores y una gran multitud cantó un “Gloria a Dios en las alturas”. (Lucas 2.8-14).  Fue un  hecho sin precedentes.   El Hijo de Dios estaba naciendo como un bebe humano, cumpliendo así las profecías. El creador y dueño del universo estaba aquí entre nosotros ¡Que  gran noticia!

 

El capítulo 1 del Evangelio según San Lucas tiene tres cantos  de alabanza. El primero de ellos, el Elizabet, al recibir  la visita de María. Veamos Lucas 1.41-45:

 1Cuando Isabel oyó el saludo de María, la criatura se le estremeció en el vientre, y ella quedó llena del Espíritu Santo. 42Entonces, con voz muy fuerte, dijo:

—¡Dios te ha bendecido más que a todas las mujeres, y ha bendecido a tu hijo! 43¿Quién soy yo, para que venga a visitarme la madre de mi Señor? 44Pues tan pronto como oí tu saludo, mi hijo se estremeció de alegría en mi vientre. 45¡Dichosa tú por haber creído que han de cumplirse las cosas que el Señor te ha dicho!

 

Fíjese en la expresión: “¿Quién soy yo, para que venga a visitarme la madre de mi Señor?”

 

El segundo canto es de María, en Lucas 1.46-51. Leamos solo la primera  parte de canto:

Mi alma alaba la grandeza del Señor;

     47     mi espíritu se alegra en Dios mi Salvador.

     48     Porque Dios ha puesto sus ojos en mí, su humilde esclava,

y desde ahora siempre me llamarán dichosa;

     49     porque el Todopoderoso ha hecho en mí grandes cosas.

¡Santo es su nombre!

 

El tercer canto  es de Zacarías, en lucas 1.67-79. Aquí solo los versiculos 68-70:

“¡Bendito sea el Señor, Dios de Israel,

porque ha venido a rescatar a su pueblo!

     69     Nos ha enviado un poderoso salvador,

un descendiente de David, su siervo.

     70     Esto es lo que había prometido en el pasado

por medio de sus santos profetas:

 

Tome nota que Zacarías dice: ““¡Bendito sea el Señor, Dios de Israel,

porque ha venido a rescatar a su pueblo!

 

 

La primera navidad fue un momento  de la historia humana en que se dio una “explosión de alabanza”. En los tres cantos es evidente la llenura del Espíritu Santo.  Hubo, además, dos testigos de aquel momento milagroso, me refiero al anciano Simeón (Lucas 2.25-32) y a Ana la profetisa ( Lucas 2.36-38).

 

Mateo nos relata otro hecho que muestra la importancia de la llegada de este niño (Mateo 2.1-11).

Jesús nació en Belén,, en el tiempo en que Herodes era rey del país. Llegaron por entonces a Jerusalén unos sabios del Oriente que se dedicaban al estudio de las estrellas,  2y preguntaron:

—¿Dónde está el rey de los judíos que ha nacido? Pues vimos salir su estrella y hemos venido a adorarlo…

—Vayan allá, y averigüen todo lo que puedan acerca de ese niño; y cuando lo encuentren, avísenme, para que yo también vaya a rendirle homenaje.

9Con estas indicaciones del rey, los sabios se fueron. Y la estrella que habían visto salir iba delante de ellos, hasta que por fin se detuvo sobre el lugar donde estaba el niño. 10Cuando los sabios vieron la estrella, se alegraron mucho. 11Luego entraron en la casa, y vieron al niño con María, su madre; y arrodillándose le rindieron homenaje. Abrieron sus cofres y le ofrecieron oro, incienso y mirra.l 12Después, advertidos en sueños de que no debían volver a donde estaba Herodes, regresaron a su tierra por otro camino.

 

Lo que quiero destacar de este último texto es que estos sabios son gentiles. La noticia del nacimiento de Jesús fue para todos los pueblos.

 

La Biblia no nos dice en ninguna parte que celebremos la Navidad. Esta bien que la celebremos, pero no olvidemos que la obra de Cristo no está completa sin la cruz.

 

El amor consiste en esto: no en que nosotros hayamos amado a Dios, sino en que él nos amó a nosotros y envió a su Hijo,l para que, ofreciéndose en sacrificio, nuestros pecados quedaran perdonados.

11Queridos hermanos, si Dios nos ha amado así, nosotros también debemos amarnos unos a otros.

 

La navidad no es un día de diciembre. Es cada día del año en que Jesucristo se hace presente en nuestras vidas.