Tiene autoridad

TTiene autoridad

 

Cuando el Señor Jesús enseñaba, la gente se admiraba porque Él les enseñaba “como quien tiene autoridad y no como  los escribas” (Mateo 7.28-29). Todos los pastores reconocemos que la palabra de Dios tiene poder, “así será mi palabra que sale de  mi boca; no volverá a mi vacía, sino que hará lo que yo quiero, y será prosperada en aquello para que la  envié” (Isaías 55.11).

 

Muchas veces he pensado ¡Como me hubiera gustado oír al  Señor Jesús predicar! ¿Ha pensado usted en algo similar?  Pues bien, déjeme decirle, en los evangelios se encuentra el registro de las palabras de Jesús y son palabras de autoridad. ¿ Recuerda usted cuando se convirtió y leyó por primera vez el Biblia? La  sola lectura de la Biblia tenía autoridad. Yo recuerdo que aquella primera lectura me cambió, era Palabra de Dios.

 

Usted puede hacer que su iglesia cambié, que la gente se transforme. Para lograrlo lo único que tiene que hacer es involucrar a la iglesia en la lectura de la Palabra. Si cada creyente tuviera un devocional personal, leyera y estudiara la Biblia, esa Palabra de Dios producirá el fruto para el cual Dios la envió.

 

Las enseñanzas y predicaciones son buenas, pero el contacto directo con la Palabra no tiene sustituto. No basta con mencionar la Biblia, o con proyectarla en la pantalla. Haga que  cada hermano y hermana  lea y estudie las Escrituras por si mismo.