¿Te sientes deprimido?

¿Te sientes deprimido? En esta vida, no hay respuestas sencillas. Todos queremos estar felices, pero para muchos, quizá para usted, la felicidad es muy evasiva. A veces estos sentimientos de depresión son señales de problemas físicos o químicos, pero muchas veces nos sentimos tristes porque nos vemos obligados a vivir con las consecuencias de nuestras malas decisiones. Otras veces es que estamos infelices con la condición de nuestras vidas en la actualidad. Si usted se siente deprimido o triste, permítame ofrecerle una palabra de ánimo.

 

El opuesto de la depresión y tristeza (cuando ya sabes que no es un problema químico) es el contentamiento. Para la mayoría, la gran parte de nuestro malestar se debe a la falta de contentamiento. El contentamiento es estar agradecido con lo que tenemos. Como seres humanos la mayoría de las veces no estamos contentos con lo que tenemos porque queremos lo que tienen otros. La Biblia nos recuerda: “Manténganse libres del amor al dinero, y conténtense con lo que tienen, porque Dios ha dicho: Nunca te dejaré, y jamás te abandonaré” (Heb. 13:5). ¿Con cuáles cosas debemos estar contentos?

 

Con ropa y comida: “Así que si tenemos ropa y comida, contentémonos con eso” (1 Tim. 6:8)

Con nuestro salario: “Confórmense con lo que les pagan” (Lc. 3:14)

Con las buenas y las malas de la vida: “Por eso me regocijo en debilidades, insultos, privaciones, persecuciones y dificultades que sufro por Cristo; porque cuando soy débil, entonces soy fuerte”

 

La verdad es que debemos contentarnos en toda circunstancia de vida, porque sabemos que Dios está en control de todo y da a cada uno conforme con lo que realmente necesita. Si de verdad conoce usted el amor de Dios, va a saber que Dios es un padre que lo ama y nunca lo abandonará. Así que aprenda a estar contento con lo que tiene y buscar su mayor felicidad en Dios, su Creador y Padre fiel. Así como dijo Pablo: He aprendido a estar satisfecho en cualquier situación en que me encuentre. Sé lo que es vivir en la pobreza, y lo que es vivir en la abundancia. He aprendido a vivir en todas y cada una de las circunstancias, tanto a quedar saciado como a pasar hambre, a tener de sobra como a sufrir escasez.  Todo lo puedo en Cristo que me fortalece” (Fil. 4:11-13)

 

P.D. A veces los sentimientos de depresión pueden ser el resultado de problemas físicos y químicos. En este caso, y si su depresión ha sido muy prolongada, búsquese ayuda, hablando con su médico. Recuerde que la medicina también es una bendición que Dios nos ha dado para corregir problemas en nuestros cuerpos y para que le sirvamos a Dios con nuevas fuerzas.